La práctica
Cuentas con las que gobernar
Mantenemos todo el lado contable en orden: contabilidad diaria sobre sus documentos reales, libros oficiales legalizados en plazo, cuentas anuales formuladas y depositadas a tiempo, y estados financieros que describen el negocio como es — no como supone la plantilla.
Después viene la parte que la mayoría de asesorías se salta: la lectura. Márgenes por línea, costes que se arrastran, caja que se esconde — explicados en lenguaje claro, al ritmo que pida el negocio. Y como la mesa fiscal presenta desde el mismo libro, sus cuentas y sus declaraciones nunca cuentan historias distintas.
Lo que le quitamos de la mesa
De la caja de zapatos al balance
Seis trabajos que ocurren cada año en toda empresa — hechos aquí con ritmo, para que ahí nunca se amontonen.
La ruta
De sus documentos a sus decisiones
La entrada
Sus documentos empiezan a fluir en digital — un canal, sin ceremonias, sin imprimir nada que no haga falta.
El libro
Asentado y conciliado con ritmo, para que los libros describan este mes — no una reconstrucción heroica del año pasado.
El cierre
Libros oficiales y cuentas anuales con el calendario del registro, coordinados por diseño con las presentaciones fiscales.
La lectura
Una sentada sobre qué significa todo: adónde se fue el margen, adónde va la caja, qué vigilar ahora.
Preguntas sobre la asesoría contable
Antes de preguntar
Voy atrasado con los libros. ¿Cómo de grave es?
Arreglable — la reconstrucción es trabajo rutinario aquí, hecho con limpieza y discreción a partir de extractos bancarios y del papeleo que exista. Va mucho mejor antes de que el registro o Hacienda empiecen a preguntar, así que el momento es ahora.
¿Qué necesitan de mí cada mes?
Acceso a sus facturas y movimientos bancarios, por el canal que le convenga — correo, una carpeta compartida, su programa. Si lo puede enviar, lo podemos contabilizar; la disciplina es trabajo nuestro, no suyo.
¿Cuándo tocan las cuentas anuales?
El calendario cuelga de su fecha de cierre: formulación, aprobación y depósito tienen cada uno su ventana legal. Lo seguimos por empresa y empezamos el cierre con margen para que el plazo sea un trámite, no una emergencia.
¿Pueden trabajar con mi programa actual?
Casi seguro — nos adaptamos a sus herramientas o traemos las nuestras sin ruido. Cambiar de asesoría no debería obligarle a cambiar cómo factura; la herramienta es problema nuestro.
¿Se coordinan con mis presentaciones fiscales?
Mejor: la mesa fiscal presenta desde el mismísimo libro que llevamos. Sus cuentas y sus declaraciones son los mismos números por construcción — que es exactamente lo que un inspector espera no encontrarse.
Si su contable solo le llama en julio, llámenos.
Díganos su tamaño y cómo están sus libros — le decimos qué cuesta ponerlos bien y cuándo vería su primer cierre limpio, en un día hábil.
¿Prefiere llamar?
Pregunte por sus cuentas
Tamaño de la empresa, programa, cuánto retraso — un asesor responde en un día hábil.
Solicitud de cita
Elija la oficina, el día y la hora que mejor le vengan — las cuentas del año pasado ayudan, si existen.