La práctica
El concurso es un procedimiento, no un fracaso
La ley española cambió de bando. Desde la Ley de Segunda Oportunidad — y de forma decisiva desde su reforma de 2022 — un particular o un autónomo que no puede pagar puede cancelar legalmente esa deuda y empezar de nuevo. Las empresas recibieron su propia caja de herramientas: tiempo preconcursal protegido, planes de reestructuración, acuerdos con acreedores y, cuando nada más es viable, una liquidación que cierra en orden y no en pánico.
Esta mesa empieza por el expediente completo — deudas, ingresos, bienes, avales — y le dice qué procedimiento encaja, qué cuesta y qué sobrevive, antes de que se comprometa a nada. Después lo llevamos de principio a fin: escritos, juzgado, acreedores. Algo que decimos en toda primera reunión: en el concurso, llegar pronto es la diferencia entre elegir su camino y que se lo elijan.
Para quién es
Seis situaciones, una mesa
Si una de estas es la suya, tiene salida legal — y cuanto antes la llamada, más de su vida o de su negocio sobrevive al arreglo.
La ruta
De los números al empezar de nuevo
La foto completa
Deudas, ingresos, bienes, avales. Un libro honesto decide qué procedimiento encaja — y qué se puede conservar.
La solicitud
Preparamos y presentamos la solicitud. La presión cambia de bando: las ejecuciones individuales se paran y los acreedores tratan con el juzgado.
El procedimiento
Plan de pagos o liquidación, acuerdo o reestructuración — llevamos el expediente por el camino elegido en el paso uno, y hablamos nosotros.
La exoneración
El juzgado cancela lo que no se pudo pagar. Los embargos terminan — y lo que gane a partir de ahora vuelve a ser suyo.
Preguntas sobre la segunda oportunidad
Antes de preguntar
¿Puedo acogerme a la Ley de Segunda Oportunidad?
La puerta es la buena fe: ser honesto con el juzgado y con sus acreedores, y estar limpio de ciertos delitos económicos en los años previos. La mayoría de los sobreendeudados puede acogerse — contrastamos su caso con los requisitos antes de presentar nada.
¿Perderé mi vivienda?
No necesariamente. La ley ofrece la vía del plan de pagos, pensada para conservar bienes, y que encaje depende de la hipoteca, del valor libre y de sus ingresos. Es lo primero que calculamos — y se lo decimos claro, antes de presentar.
¿Qué deudas no se pueden cancelar?
Los alimentos sobreviven, y la deuda pública solo se exonera en parte — Hacienda y Seguridad Social hasta un tope legal cada una. Todo lo demás — bancos, tarjetas, proveedores, avales — está sobre la mesa.
¿Cuánto tarda?
Un caso personal con poco que liquidar se mueve en meses; los planes de pagos y los concursos de empresa tardan más. Depende tanto del atasco del juzgado como del expediente — le damos el calendario realista de nuestros juzgados, no el del folleto.
¿De verdad puedo empezar de nuevo después — cuenta, negocio, crédito?
Sí — ese es el sentido de la ley. La exoneración la ordena el juzgado y es permanente para las deudas que cubre, los registros se van limpiando al surtir efecto, y nada le impide volver a trabajar, a operar con bancos o a fundar una empresa.
La deuda tiene fecha de caducidad. Busquémosla.
Traiga sus deudas y sus ingresos tal como están — un abogado le dice qué procedimiento encaja y qué costaría empezar de nuevo, en un día hábil.
¿Prefiere llamar?
Deje que valoremos su caso
Cuéntenos aproximadamente qué debe y a quién — un abogado responde en un día hábil.
Solicitud de cita
Elija la oficina, el día y la hora que mejor le vengan — traiga los números tal como están.